sábado, 17 de noviembre de 2012

Terry Callier, el largamente olvidado cantautor negro


"Largely overlooked Chicago singer-songwriter Terry Callier dies at 67". Con este titular se desayunaron los lectores del Chicago Sun-Times el pasado 28 de octubre, definiendo de esta forma, "pasado por alto durante mucho tiempo", la vida del cantante y compositor Terry Callier, que fue encontrado muerto en su casa de Chicago, tras haber luchado desde hace tres años contra una larga enfermedad que fue minando su salud. Terry Callier forjó un estilo propio, mezcla de soul y folk, en dos etapas con un largo espacio de silencio entre medias.

Terry Callier nació en Chicago en 1945, y creció en el área residencial de Carbbini-Green, en el seno de una familia con ciertas posibilidades económicas. Aprendió piano, y entre sus amigos de la infancia se contaba a Curtis Mayfield, Major Lance y Jerry Butler. Comenzó a cantar en grupos doo-wop y mientras tanto colabora en el Chicago Songwriters Workshop, una especie de asociación de compositores dirigida por Jerry Butler, donde compone canciones para el sello Chess Records. Allí conoce a Charles Stepney, productor, arreglista, músico e inseparable compañero desde entonces. En 1962 ficha por Chess Records y graba un primer single titulado "Look at Me Now". En 1964 graba su primer álbum, "The New Folk Sound Of Terry Callier", aunque no se publicaría hasta cuatro años más tarde en el sello Prestige, especializado en jazz, y producido por el prestigioso Samuel Charters. El resultado fue un disco soul con un estilo muy original, con una base de cantautor con enormes influencias jazzísticas. Pasa un largo período de silencio, hasta que en 1972 ficha por el sello Cadet, subsidiario de Chess Records, con el que publica tres magníficos álbumes: “Occasional Rain” (1792), “What Color Is Love” (1973) y “I Just Can’t Help Myself” (1974). Los tres trabajos son considerados álbumes de culto por los amantes del northern soul, pero sobre todo “What Color Is Love” está considerado por la crítica su obra maestra. Os dejo una actuación suya en un pequeño club en 2004 interpretando el magnífico “What Color Is Love”.


Al desaparecer Chess Records en 1975 ficha por Elektra a través del entonces director de fusion jazz/funk de la compañía Don Mizell, quien le produce dos discos tan buenos como poco conocidos: “Fire on ice” (1977) y “Turn you to love” (1978). Don Mizell es despedido junto con todas sus estrellas. Terry Callier, recién divorciado y cansado de los tejemanejes de la industria musical decide retirarse a cuidar a su hija Sundiata, que no se marchó con su madre a San Diego tras la separación. Permanece largo tiempo apartado del mundo de la música, salvo alguna esporádica aparición en algún concierto en pequeños y selectos clubes de soul, trabajando como programador en la Universidad de Chicago. Este paréntesis se cierra cuando a finales de los 90 es rescatado por los adeptos a nuevos ritmos como el hip hop y el dance. Colabora en un disco de la cantautora "folktrónica" Beth Orton en 1997 y un año después edita su primer disco en 20 años, titulado "Timepeace". Este es el video de otra colaboración con Massive Attack titulada "Live with me", quien le produjo su último disco en 2009 titulado "Hidden conversations".



Terry Callier se movió como pez en el agua en esa encrucijada formada por el jazz, el soul y el folk. Con su voz de timbre amable y cálido, único, consiguió ser apreciado como músico de culto entre los más selectos seguidores de la música negra. Devoto del islam y sufista practicante, seguirá cantando con su talento inagotable en algún lugar. Descanse en paz.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Los Sirex, los pioneros del rock&roll en España


La primera semana del pasado mes de septiembre quedará marcada como una semana negra para el rock&roll español al producirse el fallecimiento casi simultáneo de Lluis Gómis y Manolo Madruga, batería y guitarrista respectivamente del histórico grupo barcelonés Los Sirex, pioneros del rock&roll en España. En cualquier otro país se hubieran sucedido los homenajes por su legado a la cultura española de la segunda mitad del pasado siglo. No me consta que los haya habido o siquiera que estén previstos. Al menos desde esta consulta queremos rendirles tributo.

Los Sirex comienzan a gestarse en Barcelona en 1959 cuando Guillermo Rodríguez Holgado, Antonio Miers y Manolo Madruga comenzaron a tocar juntos intentando emular a su ídolo Elvis Presley. Un año después se les une Santi Carulla, que más tarde sería la voz solista de Los Mustang. Necesitaban un nombre original y por supuesto con origen anglosajón, que era lo que se llevaba en aquellos momentos. Guillermo Rodríguez, el bajista del grupo, que trabajaba en la fábrica de gafas de su padre, propuso la palabra Sirex que nombra un hilo de ajuste de los cristales a la montura. Desde ese momento pasaron a llamarse Los Sirex. Su primera actuación como Los Sirex es en la peña barcelonista de la calle Caspe, y a partir de ahí comienzan a actuar asiduamente por diferentes salas de barcelona y su periferia. Santi Carulla abandona el grupo cediendo a las presiones de su padre, que no le gusta que su hijo se dedique al rock&roll, aunque al final se saldría con la suya. Se incorporan al grupo Antonio Miquel Cerveró "Leslie", también conocido como el "Anxoveta", que era el cantante de Los Meteors, y Lluis Gómis a la batería, procedente de Los Wildes. Poco después se une Pepe Fontseré a la guitarra rítmica. Los Sirex ya estaban en marcha y dispuestos a comerse el mundo en la difícil España de los 60. Deciden ponerse como objetivo grabar un disco y se ponen a trabajar duro para conseguirlo. Las actuaciones se suceden y empiezan a hacerse un nombre en el circuito barcelonés del rock&roll, mientras recorren las discográficas en busca de la oportunidad de grabar. En 1963 el modesto sello Vergara les propone grabar un E.P. de 45 r.p.m., de aquellos que incluían cuatro canciones, dos por cada cara. Tiene buena aceptación, vendiendo mil copias. Entre las canciones que lo integran se incluye "Muchacha bonita". Este éxito desemboca en la grabación de un segundo E.P., en el que incluyen el tema "San Carlos Club", dedicado al local de la calle Mayor de Gracia donde actuaban en 1963. Comienzan a tener éxito y son llamados para actuar en programas de la única televisión de aquel entonces, y protagonizan dos películas dirigidas por Miguel Iglesias Bonns: "Noches del Universo" y "Superespectáculos del mundo". El productor Manuel Salinger, que representaba a la entonces poderosa editorial Canciones del Mundo, les propone grabar un tema llamado "La escoba". En un principio al grupo no le gustó, ya que ellos preferían una versión del “The train keep a rollin'” del Johnny Burnette Trio, clásico del rockabilly, a la que habían titulado "El tren de la costa". Finalmente ceden a las presiones del productor acordando grabarla si por el contrario el productor aceptaba los arreglos que Los Sirex le propusieron. Guillermo Rodríguez arregla la sección rítmica y Leslie le da una vuelta a la letra convirtiéndola en una especie de canción protesta, dentro de los que se podía protestar en aquellos años. De hecho el verso “todas cuantas cosas sucias se ven por los altos mundos” fue modificado por la censura y sustituido por “bajos mundos”. El tema encaja en la audiencia y se convierte en la canción más escuchada de las navidades de 1965 vendiendo más cien mil copias entre 1965 y 1966.


A partir de aquí empieza a forjarse la leyenda de Los Sirex, donde son llamados para actuar por toda la geografía española sin apenas descanso. Los Sirex fueron designados para ser teloneros del concierto barcelonés que The Beatles ofreció el 3 de julio de 1965. Curiosamente no pudieron quedarse a ver la actuación del cuarteto de Liverpool porque tenían firmada otra actuación una hora después en Cornellá. Mientras tanto siguen editando discos que convierten en éxitos como “Que bueno, que bueno” o "Que se mueran los feos", del que os dejo una actuación.


En 1968 editan un single con los temas "¡Fuego!" y "Soy tremendo", versionando el tema popularizado por el rockero italiano Rocky Roberts. En 1969 inician una larga gira por sudamérica acompañados de Marisol y Joan Manuel Serrat. Tras esta frenética actividad, Manolo Madruga abandona el grupo y se instala en Alemania, país de origen de mujer, y poco a poco el grupo decide parar, dedicándose cada uno a sus negocios.


Sin embargo, el venenillo del rock&roll sigue fluyendo por sus venas y se reúnen en 1977 para un festival organizado por Gay Mercader llamado "Hasta luego, cocodrilo", donde cosecharían un gran éxito, animándoles a reemprender su carrera publicando siete álbumes más hasta el día de hoy, manteniéndose totalmente en activo. Tanto que incluso el sábado anterior al fallecimiento de Lluis Gómis y Manolo Madruga habían actuado en Vilafranca del Penedés. Los Sirex nos trajeron el rock&roll en su estado más puro, con un sonido guitarrero muy al estilo de los 50, cuando en España los grupos estaban más influenciados en los 60 por un sonido más británico, acompañado de unos textos críticos con la situación política española y con contenidos eminentemente sociales que en ocasiones les llevó a tener algún encontronazo con la censura. Se cuenta la anécdota de que durante la grabación de un programa en TVE, tras esperar varias horas para grabar un playback, Manolo Madruga exclamó: "¡me cago en Franco; estoy hasta los cojones de él!". La realidad es que se les conminó a pedir perdón, a lo que se negaron, quedando censurados en TVE durante un largo año, así como en Radio Nacional, Radio Juventud y Radio Miramar. Así eran las cosas en España en aquella época. Por todo esto y por todo lo que nos han enseñado queremos rendir homenaje en este post a Los Sirex, y muy en especial a Lluis Gómis y Manolo Madruga, fallecidos en la misma semana recientemente.

sábado, 27 de octubre de 2012

Howard H. Scott, el padre del L.P.


¿Quién no se ha dejado embargar por la magia de coger un disco de la estantería, extraer el vinilo de la funda, colocarlo sobre el plato y accionar el brazo para que gire a 33 revoluciones por minuto, colocar la aguja encajándola en el surco mientras se escucha el característico crepitar hasta que comienza a sonar nuestra música favorita, nos arrellanamos en el sofá y abrimos la carpeta observando las fotos que la cubren, concentrándonos en seguir la letra de la canción? Howard H. Scott, uno de los creadores de los discos de larga duración, más conocidos como L.P., ha fallecido recientemente en Nueva York a causa de un cáncer a los 92 años de edad.

Howard H. Scott obtuvo su licenciatura en música y el sello Columbia Records le contrató en 1946 para formar parte de su división de música clásica y que formara parte de un proyecto iniciado en 1940 que se mantuvo en el más absoluto de los secretos. Este ambicioso proyecto estaba destinado a revolucionar tanto la industria de la música como la forma de concebir un trabajo musical. Los discos utilizados hasta entonces eran los de 78 r.p.m. y contaban únicamente con cuatro minutos entre ambas caras. El equipo de ingenieros de Columbia Records crearon un microsurco del grosor de un cabello humano, con 118 surcos por cada centímetro de anchura del vinilo, mientras que los de 78 r.p.m. solo tenían 33 surcos por centímetro. Dentro de este equipo Howard H. Scott fue el experto en música que se encargó de traspasar las grabaciones musicales al nuevo formato.

Posteriormente Howard H. Scott se dedicó a producir discos para numerosas orquestas sinfónicas norteamericanas. Destaca la producción de la primera versión de las "Variaciones Goldberg" compuestas por Johann Sebastian Bach e interpretadas por el pianista Glenn Gould. En 1961 abandona Columbia Records para trabajar en la Metro Goldwyn Mayer, el sello RCA y la Rochester Philarmonic Orchestra. En 1986 volvió a Columbia Records, ya convertida en Sony, donde permaneció hasta su jubilación en 1993.

Desde esta consulta queremos rendir este pequeño homenaje a su memoria por el legado entregado a todos los aficionados a la música. Le recordaremos cada vez que rebusquemos en las ferias de discos antiguos o escuchemos el inconfundible y acogedor sonido de un vinilo. Descanse en paz.

domingo, 21 de octubre de 2012

50 años de "Love me do"


Hace ya 50 años, un 5 de octubre de 1962, se lanzaba en el Reino Unido de Su Majestad la Reinael primer single de un desconocido grupo de melenudos jovenzuelos procedentes de los suburbios de Liverpool llamado The Beatles. La cara A la ocupaba el tema "Love me do" y la cara B "P.S. I Love You". No fue un gran bombazo comercial, ni mucho menos. Incluso la leyenda dice que el propio Brian Epstein, manager de la banda, compró 10 mil copias de su bolsillo para que el disco subiese unos puestos en las listas de ventas llegando a situarse en el puesto 17. Sin embargo, este tema pasó a la historia por ser el primero publicado por The Beatles, el grupo que cambió la música en la década de los 60 del pasado siglo.


La historia de esta canción fue cuando menos curiosa. Allá por 1958, un par de discretos estudiantes llamados John Lennon y Paul McCartney, que contaban con 17 y 16 años respectivamente, escapando de sus clases pasaban las tardes con sus guitarras tratando de componer alguna canción para alimentar su exiguo repertorio. En el libro de David Sheff titulado "All we are saying" publicado en 1980 John Lennon destapaba hacia cuál de los dos se inclinaba la balanza compositiva: "Paul la escribió cuando era un adolescente. Déjame pensarlo bien... Quizás yo ayudé en los ocho compases del medio, pero no te lo podría asegurar ciento por ciento. Lo que sí puedo recordar es que la canción ya la tocabamos en Hamburgo, y que fue escrita mucho antes de que nos tacharan oficialmente de compositores". Sin embargo, Paul McCartney en la biografía autorizada escrita por Barry Miles titulada "Many years from now" se mantuvo firme en la filosofía del tandem Lennon/McCartney: "Fue completamente co-escrita. Podría haber tomado algo de mis ideas, pero en ese entonces todo era al 50 % y esta no sería la excepción. Es totalmente Lennon- McCartney, aunque ninguno de nosotros se acuerda quien dio el primer paso. Nos encantó hacerla, era algo muy interesante en la época en que estábamos aprendiendo a hacer esto, a ser compositores. Fue por esa razón que en esa época teníamos tantas canciones." Se dice, aunque Paul McCartney nunca lo reconoció, que estaba dedicada a su novia en aquel momento Iris Caldwell.

Estamos en plena etapa alemana de The Beatles, comprendida entre agosto de 1960 y diciembre de 1962, cuando John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Stuart Sutcliffe y Pete Best fueron enviados a Hamburgo por su agente Allan Williams para que se curtieran por los clubes de esta ciudad portuaria tocando un repertorio de rock&roll clásico y versiones de Chuck Berry o Ray Charles, al que iban introduciendo poco a poco los temas que iban componiendo. Entre esas canciones propias estaba "Love me do", que fueron perfeccionando a medida que notaban que iba calando en el público hasta que decidieron que si conseguían alguna vez grabar un disco ese sería el tema escogido. Como ejemplo del sonido beatle de su etapa hamburguesa os dejo el audio de esta versión del tema de Chuck Berry "Sweet little sixteen".

Un telegrama de su manager Allan Williams les dio el alegrón de que había conseguido una sesión de audición para el sello Parlophone records el 6 de junio de 1962. El productor sería un tal George Martin. Como ya habían decidido hacía tiempo dedicaron la sesión a la grabación del tema "Love me do", pero el resultado no fue del agrado de George Martin. John Lennon apenas preparó el solo de armónica y sobre todo Pete Best fue el blanco de las críticas al mostrarse desmotivado y apático... y eso es imperdonable en un batería. No llegaron a un acuerdo sobre cómo avanzar... o mejor dicho, en una sola cosa todos estaban de acuerdo: Pete Best no encajaba en el grupo y le comunicaron que no contaban con él. Llegaba un discreto baterista, pero muy conocido en los ambientes musicales de Liverpool por su simpatía y optimismo. Ringo Starr debuta en diferentes actuaciones en terreno británico que les sirve a todos de rodaje para que el 4 de septiembre de 1962 entrar de nuevo en el estudio de grabación con "Love me do". Sin embargo y pese al entusiasmo contagiado por Ringo Starr a George Martin no le gustó el resultado y propuso grabar un cover del tema "How Do You Do It?", compuesta por el cantante y compositor británico Mitch Murray. The Beatles insistían una y otra vez en grabar una canción propia, hasta que convencieron a George Martin, volviendo a la carga definitivamente con "Love me do", pero imponiéndoles una condición innegociable: utilizarían un batería de estudio, ya que Ringo Starr no le terminó de convencer, ofreciéndole a cambio acompañar con la pandereta. Sin embargo, el destino le debía una al bueno de Ringo Starr y finalmente la versión que se publicó como single fue aquella en la que Ringo Starr tocaba la batería. Por el contrario, la versión con el batería de estudio Andy White y Ringo Starr a la pandereta se incluyó en el single "Please, please me" junto a la cara B del single "P.S. I Love You". Unos años después la discográfica EMI decidió quemar las cintas de "Love me do" donde Ringo Starr tocaba la batería para evitar que circularan dos versiones, dando por oficial la que participaba Andy White.

Como última curiosidad cabe destacar el acompañamiento a la armónica por parte de John Lennon, que estuvo a punto de ser eliminado porque a John Lennon le hacía llegar tarde a su entrada con la voz, con lo que tuvo que ensayar una y otra vez la respiración hasta que lo consiguió, obteniendo con la armónica un sello distintivo y original para la canción. Además la armónica la robó John Lennon en una tienda de la ciudad holandesa de Arnhem, cuando iban camino de Hamburgo durante su etapa alemana.

"Love me do" puede considerarse un tema menor en la discografía de The Beatles pero no conozco a nadie a quien no le guste o no acompase con el pie el ritmo de esta canción. Además fue el inicio de una banda, The Beatles, que sin duda cambió la música moderna convirtiéndo los 60 del pasado siglo en una década mágica. Estoy seguro de que todo el mundo tiene una canción de The Beatles en la banda sonora de su vida. ¡Por siempre, Beatles!

domingo, 14 de octubre de 2012

Frank Wilson, el compositor de la Motown


Uno de los más representativos del sonido Motown, Frank Wilson, ha fallecido el pasado 27 de septiembre a causa de un cáncer de próstata a los 71 años de edad. Nació en Houston (Texas) en 5 de diciembre de 1940, trasladándose a Los Ángeles (California) durante su adolescencia. Ya en 1965 el capo de Motown Records Berry Gordy planteó a los productores Hal Davis y Marc Gordon abrir una oficina en Los Ángeles y para dirigirla pensó en Frank Wilson. El primer single editado por la Motown de la Costa Oeste fue "Stevie", interpretado por Patrick Holloway. Este tema llevaba en los títulos de crédito el nombre de Frank Wilson como compositor.

Berry Gordy le pidió trasladarse a Detroit y Frank Wilson aceptó la proposición. Allí se dedicó a componer y a producir a músicos de la talla de Brenda Holloway, Marvin Gaye, The Supremes, The MiraclesThe Four Tops, The Temptations o Eddie Kendricks. Cuando el trio de compositores Holland-Dozier-Holland abandonó la compañía Frank Wilson adquirió más importancia aún. Llegó a lanzarse como intérprete teniendo cierto éxito con el tema "Do I Love You". 


Frank Wilson abandonó la Motown y se convirtió al cristianismo, convirtiéndose en ministro. Escribe numerosos libros religiosos junto a su mujer Bunny Wilson y produce discos gospel. Descanse en paz.