lunes, 30 de abril de 2012

I Ciclo "The Blues" de Valladolid: blues en Pucela


Buenas noticias para el mundo del blues, especialmente en España. Un nuevo festival ha abierto las puertas el pasado 30 de marzo: el 1º Ciclo "The Blues" de Valladolid, que teñirá a la capital castellana de negro blues hasta el 4 de mayo, convirtiendo las aguas del Pisuerga en las del caudaloso Mississipi. El impresionante Teatro Zorrilla acogerá las actuaciones más multitudinarias mientras que el clásico Café España servirá de escenario para ofrecer proyecciones de cine, conferencias y actuaciones.

El Teatro Zorrilla nos presenta un atractivo cartel, abierto ya el pasado 30 de marzo con Travellin' Brothers. Procedentes de Leioa (Vizcaya), este sexteto conforma una de las bandas más prometedoras del panorama actual. Presentan su nuevo trabajo "Red, hot and blue", un volcán de musica negra que abarca desde Nueva Orleans a Chicago, blues, swing y soul, y que alcanza en directo su máximo exponente.  
 

El 13 de abril corresponde el turno a Troublemakers Blues Review, el nuevo proyecto en el que se ha embarcado el líder de La Cabra Mecánica, Miguel Ángel Hernando "Lichis", junto a Julián Kanevski a la guitarra, José Bruno "El Niño" a la batería y Manuel del Campo a la armonica, todos con gran experiencia acompañando a primeras figuras como M-Clan, Andrés Calamaro, Def Con Dos o Fito y Fitipaldis. En busca de la esencia han  editado "Chicano blues", versionando legendarios temas del sello Chess, entonces interpretados por Willie Dixon, Howlin' Wolf o Muddy Waters.


Para el 27 de abril está prevista la actuación de Help Me Devil, banda liderada por Juan Carlos Palange, figura del punk rock de los 90 al frente de grupos como Los Clavos o Bonzos. El nombre de su nuevo grupo homenajea a Robert Johnson, tras grabar en Clarksdale (Mississipi). Merece la pena verlos. Para el 4 de mayo el I Ciclo "The Blues" de Valladolid reserva el escenario del Teatro Zorrilla para recibir a Velma Powell. Nacida en Chicago, respiró el blues desde niña. Su abuela materna fue Velma McGhee, prima del legendario bluesman Brownie McGhee. Se dice que también estaba emparentada con John Lee Hooker. Lleva en España desde la década de los 90 acompañando a nuestras más insignes estrellas del blues local como Javier Vargas, Los Reyes del KO, Ñaco Goñi, Red House o Tonky Blues Band, además de editar tres discos en solitario. También ha puesto su cálida voz a conocidas campañas publicitarias. Velma Powell es una elegante dama del blues con una gran voz, cuya actuación no nos podemos perder.


Mientras, en el Café España se proyectarán películas de obligada visualización para todo amante del blues que se precie de serlo como "Cadillac Records", "Martin Scorsese presents: the blues" y "The Blues Brothers", todas ellas aclamadas y recomendadas en esta consulta, así como una interesante conferencia a cargo de Eugenio Moirón, que nos hablará de "El estado y la historia del blues en España: sus bandas".

Fantástica oferta la que nos ofrece este I Ciclo "The Blues" de Valladolid. Esperemos que se consolide y se convierta en una cita ineludible en la primavera. ¡Mucho blues!

lunes, 23 de abril de 2012

30 años de "Rock & Ríos", el disco de nuestras vidas


Si hay un disco que me ha marcado como ningún otro en la forma de entender la música y vivirla en directo es el legendario "Rock & Ríos", undécimo álbum de Miguel Ríos y segundo en directo, tras los iniciáticos "Conciertos de rock y amor" de 1972, primer disco en directo grabado en España. Se han cumplido treinta años de los dos conciertos que dieron lugar a la grabación del disco, celebrados el 5 y 6 de marzo de 1982 en el inaudible pero legendario Pabellón del Real Madrid. "Rock & Ríos" es uno de los pocos discos grabados en directo que no fueron precediddos de una gira previa que fuese calentando motores y afinando sonidos para llegar a la grabación en plena forma.


En aquel momento, tras la histórica gira "La noche roja" de 1978 y los exitosos discos "Los viejos rockeros nunca mueren", "Rocanrol bumerang" y "Extraños en el escaparate" con sus respectivas giras, el siempre inquieto e innovador Miguel Ríos empieza a darle vueltas a volver a grabar el "Himno a la alegría", aprovechando que ya habían pasado diez años desde su grabación y que era un tema solicitado en cada concierto, pero con unos arreglos plenamente rockeros. Si hay algo que ha caracterizado a Miguel Ríos es su generosidad y ambición profesional. Los réditos conseguidos en cada gira lo invertía en la siguiente, llegando a más sitios, con mejores equipos, con los mejores músicos y la mayor espectacularidad. Pone encima de la mesa sus planes a Carlos Narea y a Tato Gómez, coproductores de sus dos trabajos anteriores, y conectan rápidamente con la idea. Los tres fueros ensamblando una experimentada banda compuesta por los músicos que le habían acompañado en las dos giras anteriores: Antonio García de Diego (guitarra y coros), John Parsons (guitarra), Paco Palacios (guitarra y coros), Tato Gómez (bajo y coros), Mariano Díaz (teclados), Mario Argandoña (batería y percusión), Sergio Castillo (batería) y Thijs Van Leer (teclados y flauta). Como invitado especial aparece el gran guitarrista Salvador Domínguez en cuatro temas compuestos por él: "Rocanrol bumerang", "La ciudad de neón", "Banzai" y "Reina de la noche".

En una industria discográfica española apenas naciente el presupuesto fue escaso, como se puede imaginar. En España no había ni una unidad móvil y hubo que alquilarla y traerla desde Inglaterra para los dos días de grabación. Se mezclaría en Marcus Studios durante cuatro días. Las cuentas eran claras: al ser un disco doble se dispondría únicamente de medio día para cada cara. Una vez planificada la grabación comienzan los ensayos en los míticos estudios Polydor de la madrileña Avenida de América. La grabación de un concierto tiene el riesgo inevitable de que no queda otra que hacerlo todo perfecto, ya que no hay vuelta atrás. De hecho, prácticamente se utilizó para el disco la grabación del concierto del segundo día, ya que la del primero no fue buena y hubo que desecharla en su mayoría. La unidad móvil regresaba a Londres a las 12 del día 7 de marzo, pero Carlos Narea,Tato Gómez y el propio Miguel Ríos, coproductores del disco, se dieron cuenta de que había que reforzar los coros. No se les ocurrió otra cosa que presentarse en la unidad móvil a primera hora de la mañana, aún aparcada detrás de la Ciudad Deportiva del Real Madrid y cantarse Tato Gómez y Carlos Narea el concierto entero haciendo coros.

Una vez ya en los Marcus Studios de Londres comienzan las mezclas a cargo del ingeniero de sonido Rafe McKenna y su ayudante Femi Jiya, que años más tarde figurará como ingeniero de sonido de algunos trabajos de Prince. Tras cuatro días frenéticos trabajando contrareloj el disco quedó preparado para ser editado. Hay que tener en cuenta que en aquellos años no existía la tecnología digital actual, sino que todo el proceso era absolutamente manual. A la mañana siguiente había que ponerse las pilas para masterizarlo, ya que el avión de regreso salía esa misma tarde y el presupuesto no estaba como para perder el avión. Ya de regreso en Madrid se comenzó con el diseño gráfico, a cargo del equipo de Polydor, compuesto por  José R. Cotelo, Barea y Javier G. Arroyo, que crearon el inolvidable logo que preside la portada del disco, más tarde impunemente plagiado por los creadores del macrofestival Rock In Río.

"Rock & Ríos" significó la ascensión a los cielos musicales de Miguel Ríos, y tal vez la sensación general de que de su mano el rock en España dejaba de ser algo prohibido, perseguido y denostado. La lucha de bandas de barrio como Leño, Topo o Burning por salir y demostrar que tenían mucho que decir tuvo su homenaje en el disco con un medley de canciones de estos grupos. Capitaneados por Miguel Ríos el rock en España alcanzó la mayoría de edad, convirtiéndose "Rock & Ríos" en la banda sonora de la vida de muchos de nosotros. No quiero dejar pasar esta ocasión para recordar a algunos de los integrantes de la banda que ya no están entre nosotros: Paco Palacios, excepcional guitarrista, y el batería y productor cubano Sergio Castillo, fallecido el pasado mes de marzo. Como dejó escrito el propio Miguel Ríos en los créditos del disco "lo hicieron porque no sabían que era imposible".

domingo, 15 de abril de 2012

"Treme", el corazón de Nueva Orleans


Acabo de devorar la primera temporada de la serie televisiva "Treme", producida por la todopoderosa HBO. Por otra parte marchamo de calidad en todo lo que produce. "Treme" nos lleva a las calles y habitantes de Treme, el barrio más musical de Nueva Orleans, justo después del paso del huracán Katrina. No sé si sus protagonistas son las gentes de Treme, la misma ciudad de Nueva Orleans o la música que la invade. Quizá los tres forman parte indisoluble de lo mismo: una forma de entender la vida. El Katrina se ha llevado por delante la ciudad sin misericordia pero no a sus gentes, que resisten incondicionales al lado de su ciudad, de su barrio, orgullosos de pertenecer a un lugar único mientras se afanan en reconstruir su ciudad y sus vidas. Tal vez se trate al fin y al cabo de lo mismo.


Como leí hace poco, Nueva Orleans es un isla en medio del archipiélago americano formado por el resto de estados; culturalmente rica, económicamente pobre y administrativamente olvidada. Las ayudas estatales no llegan, pero sin embargo sus habitantes se sienten tan unidos a su tierra que no pueden separarse de ella para comenzar de nuevo refugiándose en otro lugar, lejos de allí, tras haber perdido su casa, sus escasas propiedades y algunos también a sus seres queridos. "Treme" nos ofrece un colorista collage de estas gentes, cada una con sus tristezas, sus alegrías, sus anhelos, sus esperanzas... sus ganas de sacar sus vidas del fango. Y en medio de todo, por encima de todo, la música como nexo de unión entre todos ellos. En Nueva Orleans la música está en todas partes, forma parte del mobiliario urbano. La banda sonora, publicada en 2010, recoge una excelente muestra de los mejores momentos de la serie, con registros a cargo de John Boutté, Dr. John, Allan Toussaint o Elvis Costello, que además participan en la propia serie.


No esperéis acción o tramas apasionantes en la serie. La contemplación de Nueva Orleans, sus calles, sus gentes, sus sabores y sus olores preside el relato mientras te abandonas a la admiración por sus habitantes a la vez que piensas "¡quiero ser como ellos!", y el disfrute del blues y el jazz con largas intepretaciones que ralentizan el seguimiento del centro de acción. Por tanto, si no te gusta el blues o el jazz no pierdas el tiempo, esta no es tu serie.

domingo, 8 de abril de 2012

"Red" Holloway, el saxofonista del blues


Los habituales de esta consulta sabéis de mi admiración por esos músicos que no tuvieron la suerte de haber sido tocados por la varita mágica de la fortuna y haber llegado a lo más alto del firmamento del blues, pero que sin embargo sí están dotados del talento, la honradez y el tesón. Uno de estos casos es James L. "Red" Holloway, gran saxofonista estadounidense, que ha fallecido en Morro Bay (California) el pasado 25 de febrero a los 84 años de edad.



Nació en Helena (Arkansas) el 31 de mayo de 1927, y cuando contaba apenas 5 años su familia se traslado a Chicago en busca de mejor fortuna. El pequeño James se fijó en los bluesmen que pululaban por la ciudad y comenzó a tocar elbanjo y la armónica. Estudió en la DuSable High School, del que fueron ilustres alumnos Nat "King" Cole y Dinah Washington, entre muchos otros músicos de renombre. Con su compañero de pupitre, el más adelante legendario saxofonista tenor de be bop Johnny Griffin' comenzó a hacer sus primeros escarceos musicales encima de un escenario. Con Eugene Wright, conocido como "The Senator" y también compañero en las aulas, firmó su primer contrato como profesional. El grupo capitaneado por Eugene Wright acompañó a músicos como John Coltrane, Ahmad Jamal, Yuseef Lateef y, un poco más adelante, en 1948, al bluesman Roosevelt Sykes. Durante la década de los 50 compaginó su trabajo en la banda de Eugene Wright con la creación de su propio cuarteto, que estuvo en activo entre 1952 y 1961. En aquellos años su actividad era incesante, integrándose en las bandas de Ben Webster, Lionel Hampton y Sun Ra, y como saxo solista a los cantantes Billie Holiday y Nat "King" Cole, entre los años 1953 y 1957. Su reputación en aquellos años era realmente estimable, siendo contratado por figuras como Charlie Parker, Lester Young, Miles Davis, Sonny Rollins y Dexter Gordon.


La influencia de Chicago fue innegable, y el veneno del rythm&blues fluía por sus venas. Sus colaboraciones con bluesmen son incontables, destacando las llevadas a cabo con Memphis Slim, B.B. King, Roosevelt Sykes, Bobby Blue Bland, Jimmy Witherspoon, Muddy Waters, Bill Doggett, Jack McDuff, Chuck Berry, John Mayall, el gran Willie Dixon o la añorada Etta James, con quien colaboró intensamente a lo largo de su carrera. En España se le pudo admirar únicamente en 1974 acompañando a John Mayall en 1974 en Madrid y Barcelona. A finales del pasado siglo "Red" Holloway inició su aventura como solista escorado hacia el jazz, dejando algunos discos de calidad. Establecido en California siguió trabajando como músico de sesión. Sin embargo, el ritmo de Chicago lo llevaba en sus venas. Alguna vez declaró: "Tocaré lo que sea necesario para sobrevivir, pero siempre trato de descubrir de qué manera puedo meter un poco de swing en el asunto". Descansa en paz.